Anoche, mis compañeros Mathijs y Els tuvieron la amabilidad de llevarme a IKEA para comprar (y sobre todo transportar) un par de cosillas que me vienen muy bien para poner mi casita más confortable. La ventaja de IKEA sobre otras tiendas es que si algún día decidiera cambiarme de casa, los muebles se desmontan y son más fáciles de transportar (o eso creo yo en mi ingenuidad).
La primera observación que hago es que, como ya sabía perfectamente, IKEA es el típico sitio donde acabas comprando las dos cosas que necesitabas... más ocho que no necesitabas pero oye, son tan monas, y tan prácticas, y tan baratas (a veces), que no puedes resistirte... ejem. Vamos, el tipo de tienda que desata tu consumismo más atroz. Yo iba a por un par de detallines y acabé gastando bastante más de lo previsto, aunque no me arrepiento de todas formas.
La segunda observación es que es muy diferente visitar IKEA cuando vas tú solo, en autobús, llevando en la mano tu lista de cosas que quieres ver, a cuando vas con otra gente, especialmente si entre esa gente hay al menos una chica :-) A ver, por ejemplo, yo había echado el ojo, vía catálogo online, a unas alfombras AGGER a precio de bazar chino (1,50 €). Por supuesto, nada más verlas al natural declaramos que aquello era un atentado visual en toda regla, así que nos pasamos más de tres cuartos de hora mirando alfombras de todos los tipos y tamaños, debatiendo sobre sus ventajas e inconvenientes, etc., y acabé comprando algo un poco más caro de lo que era mi idea inicial (descartada unánimemente al primer vistazo, a tres metros de distancia), pero no me importa gran cosa: realmente, es una suerte que viniera Els con nosotros, de lo contrario, a saber qué horror me habría traído a casa :-/
Para los cotillas, os hago un inventario de lo que finalmente cargamos en el coche (el monstruo espagueti bendiga a Mathijs por su pericia para colocar las cosas en su monovolumen, yo no podía creer que cupiese todo, apuesto a que este chico ha jugado mucho al tetris de pequeño):
- Escritorio VIKA: Fue mi necesidad inicial, un escritorio para poder trabajar a gusto y no andar haciendo malabarismos con el portátil.
- Cajonera ANDY: Totalmente en metal, o sea, diversión asegurada, sobre todo al montarla.
- Espejo RAM: Que todavía no he decidido cómo colgar en la pared, de modo que está sin desempaquetar y apoyado en el suelo.
- Papelera FNISS: Se acabó el ir dejando los papelotes en la cocina.
- Alfombras RINGUM y BOMULL: La idea era que no se me congelasen los pies al tocar el suelo cuando me levanto por la mañana, y que la silla del ordenador no resbalase más de la cuenta. Digamos que estas dos son las "menos feas" que vimos, porque cuánta agresividad cromática podía haber en aquella sección de la tienda... Todavía tengo escalofríos :-S
- Flexo FORSA: De nuevo, yo iba con la intención de comprar uno baratolo de 4 euros, pero éste otro, en negro con detalles de aluminio, era taaaan mono... ¿No os viene a la cabeza Pixar Studios? :-D
- Por último, vale que la silla que tenía en casa es un poco incómoda, pero no pensaba sustituirla. El caso es que en la sección de outlet tenían unas sillas comodísimas rebajadas (habían estado en exposición), de modo que nada, también compré la silla MOSES, con acabado en "me-creo-yo-que-es-piel", a un precio muy competitivo :-)
Por las fotos podéis apreciar el espacio de trabajo-diversión que me ha quedado, la mar de confortable. Eso sí, esta mañana de sábado, dedicada al montaje, ha sido muy divertida.
Y todo gracias a Mathijs y Els que han sido muy amables al ofrecerse a llevarme a la tienda (por cierto, también ellos picaron y se llevaron algo, ja ja).
